
Romancero gitano de Federico García Lorca regresa en una nueva edición ilustrada, esta vez, de la mano de Ilu Ros. Lumen apuesta de nuevo por la obra del poeta granadino, en el año que se conmemoran noventa años de su asesinato, y por este formato como ya hizo con Federico o con Una trilogía rural.
Romancero gitano fue publicado en 1928 en la Revista Occidente. El poemario se encuentra intrínsecamente relacionado con la conmemoración del tricentenario gongorino. Lorca en “La imagen poética de don Luis de Góngora» afirmó que el cordobés“[…] ha estado esperando tres siglos a que las nuevas generaciones recogieran su herencia objetiva y su sentido de la metáfora. […] Amaba la belleza objetiva, la belleza pura e inútil, exenta de congojas comunicables”. Siguiendo esta línea creativa se nota que los versos de Romancero gitano se alejan del caos impredecible, de exageración desbocada, de las metáforas desmesuradas. Mide su estilo delimitando el campo de su imaginación centrándose en lo mundano, en lo controlable y posicionando al misterio como enemigo. Ilu Ros propone unas ilustraciones con colores sólidos que se ajustan al contexto: al día, a la noche, al dolor… Juega con el lenguaje poético comprimiendo los momentos más representativos, emotivos o álgidos.
El estilo de Lorca se dota de una sensibilidad especial hacia el margen. El título del poema Romancero gitano ya nos señala por dónde va la obra. Es romancero auna el romancero viejo y nuevo junto con esos rasgos gongorinos. En la “Conferencia-recital del Romancero gitano”, él mismo confesó que tuvo la intención de unir el romance narrativo con el lírico en un equilibrio armónico. Por regla general, el romancero castellano solía llevar un apellido, en este caso es gitano. Un pueblo maltratado, parte fundamental de Andalucía y que él ve, comprende, y quiere mostrar.
Así pues, Romancero gitano presenta un mundo de cultura romana, árabe y cristiana donde convive lo mítico y lo simbólico atravesado por la vida huída y la muerte dolida. Elementos también presentes en las ilustraciones de Ilu Ros, pues acompañan, ayudan y guían la lectura. Para mí este poemario es un auténtico juego de destreza literaria que pone en relieve las emociones más humanas que se codean con el horror “educativo” de un cuento de hadas del que no se puede escapar por ser la otredad social. Si bien mi Lorca favorito es el más vanguardista, esta obra posee un gran valor estético y emocional.
